Ha fallecido el brillante locutor Jairo Armando Agudelo
La siempre hermosa voz del destacado locutor boyacense Jairo Armando Agudelo Colmenares, quien laboró por espacio de varios años en Villavicencio, se extinguió para siempre tras padecer una enfermedad que finalmente le arrebató la vida.
Desde la ciudad de Sogamoso, su hermano Antonio nos envió la siguiente semblanza de Jairo Armando Agudelo Colmenares:
«Jairo Armando Agudelo Colmenares nació en Sogamoso el 6 de octubre de 1964. Desde muy jóven, demostró una profunda pasión por la comunicación, el arte y especialmente, pero especialmente, por la música llanera, género que marcó su vida y se convirtió en su más gran inspiración».
«Con una voz inconfundible, cálida y llena de sentimiento, Jairo se destacó como un distinguido locutor, atrayendo la atención y el inmenso cariño de sus radioescuchas. Su talento lo llevó a ser una de las voces más reconocidas en la radio regional, siempre comprometido con llevar información, cultura y alegría a su comunidad».
«Amante del folclore y orgulloso difusor de las tradiciones llaneras, dedicó buena parte de su vida a promover la música que tanto amaba, apoyando a artistas y programas que exaltaban el sentir del hombre llanero. Su carisma, su don de gentes y su desmedido amor por la radio, dejaron una imborrable huella entre colegas, amigos y radioescuchas».
«Más allá del micrófono, Jairo Armando fue un hombre generoso, alegre y apasionado por la vida, que supo ganarse el respeto y el afecto de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo. Su legado permanecerá vivo en cada nota llanera que suene y en el recuerdo de su voz que aún resuena en la memoria de quienes lo conocieron».
En lo que se relaciona con los comienzos de la locución, Jairo Armando Agudelo Colmenares, inició esta hermosa profesión en la estación Radio Duitama, de «La Perla de Boyacá», que dirigía el desaparecido hombre de radio Clemente J. Rodríguez y en donde también laboraba quen estas líneas escribe.
En Villavicencio, Jairo Armando, a quien llamábamos cariñosamente «el mono», prestó sus servicios a la desaparecida Radio Cinco, desarrollando una vasta y prolífica labor en el campo que más le apasionaba.
A sus familiares y a quienes tuvimos la fortuna de ser paisanos y colegas del siempre recordado occiso, el más sincero sentimiento de solidaridad por esta lamentable pérdida que sufre nuestra amada profesión.


