Pero mantiene viva su pasión por el baloncesto
Desde el archipiélago, donde nació, hasta el continente, el equipo de baloncesto Caribbean Storm – originario de San Andrés – se ha visto obligado a apelar a un largo peregrinaje que lo ha hecho jugar en ciudades como Villavicencio, Armenia, San José de Cúcuta y en esta temporada, en Santiago de Cali.
Es por ello que los seguidores y admiradores del deporte de la pelota naranja admiran en Caribbean Storm su sólida resistencia, participando en la Liga en forma ininterrumpida pero, eso sí, manteniendo muy viva la ilusión de los habitantes de la isla caribeña, que es permanente.
Pese al continuo deambular por escenarios de Colombia, todos los integrantes del equipo sueñan con regresar a casa, anhelo que posiblemente sea una realidad en diciembre de este año, como lo consigna una información de la Gobernación de San Andrés.
A la dramática situación del conjunto de San Andrés no escapan equipos de la importancia y trayectoria nacional como Titanes de Barranquilla, Búcaros de Bucaramanga, Piratas de Bogotá y Corsarios de Cartagena de Indias, que fueron retirados de la DPB (División Profesional de Baloncesto) debido a la falta de apoyo económico.
Es afortunada la expresión del gerente del club, Melson Sanz, al expresar que «puede que actualmente no tengamos casa, pero eso sí mucho corazón, que definitivamente es lo que nos mantiene en pie».


